La ansiedad en los adolescentes
En este Blog
explicaremos un poco de lo que es la ansiedad, los tipos de problemas que le
pueden representar a un adolescente con ansiedad y posibles soluciones de cómo
tratar la ansiedad o ayudar a alguien con ansiedad.
¿Qué es la ansiedad?
El término ansiedad proviene del latín anxietas
que significa estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo (Real Academia
Española, 2014). Dicha definición se solapa con el término angustia, con el
cual comparte su raíz etimológica (Pichot, 1999). Según estudios de revisión
(de Ansorena, et al., 1983; Cattell, 1983; González, 1993) tal imprecisión
terminológica se originó a partir de la traducción del vocablo alemán angst
incorporado por Freud en 1894. Si bien en inglés se utilizó exclusivamente el
término anxiety, tanto en español como en francés se recurrió a dos vocablos
para diferenciar terminológicamente los aspectos fisiológicos de los
psicológicos mencionados por Freud. Se tradujo con los términos anxiété y
ansiedad cuando se hacía referencia a los primeros, y como angoisse y angustia
cuando hacía referencia los segundos (González, 1993). Según Sarudiansky
(2013), esta dualidad ha atravesado la historia de estos conceptos persistiendo
hasta nuestros días.
Cada mes se realizan cerca de
22.200 búsquedas sobre la ansiedad en Google, relacionadas con qué es bueno
para prevenirla, cuáles son sus causas y qué es un ataque de ansiedad. Los
departamentos que más indagan sobre el tema son: Norte de Santander, Quindío y
Risaralda.
Síntomas de la ansiedad
En esta línea, Foa y Kozak
(1986) entendieron al miedo como una estructura cognitiva que tiene su
representación en la memoria compuesta por la representación de los estímulos
temidos y las respuestas de miedo, y el significado asociado a ambos.
Consideraron a la ansiedad como una estructura patológica de miedo,
caracterizada por la asociación imprecisa o errónea de los estímulos
amenazantes, la activación fisiológica ante estímulos inocuos, y su carácter
excesivo que interfieren con la conducta adaptativa. Asimismo, Barlow (2002)
conceptualizó al miedo como una alarma primitiva en respuesta a un peligro
presente, caracterizada por una fuerte activación autonómica y tendencias a la
acción; y a la ansiedad, como una emoción orientada al futuro, caracterizada
por percepciones de incontrolabilidad e impredecibilidad de eventos
potencialmente aversivos, y por un desvío del foco atencional hacia eventos
potencialmente peligrosos o hacia la propia respuesta afectiva a estos eventos.
Algunos de los signos y
síntomas de la ansiedad pueden ser estos:
· Sensación de nerviosismo,
agitación o tensión
· Sensación de peligro
inminente, pánico o catástrofe
· Aumento del ritmo cardíaco
· Respiración acelerada (hiperventilación)
· Sudoración
· Temblores
· Sensación de debilidad o
cansancio
· Problemas para
concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual
· Tener problemas para
conciliar el sueño
· Padecer problemas
gastrointestinales (GI)
· Tener dificultades para
controlar las preocupaciones
· Tener la necesidad de
evitar las situaciones que generan ansiedad
Existen varios tipos de
trastornos de ansiedad:
· La agorafobia es
un tipo de trastorno de ansiedad en el que temes a lugares y situaciones que
pueden causarte pánico o hacerte sentir atrapado, indefenso o avergonzado y a
menudo intentas evitarlos.
· El trastorno de
ansiedad debido a una enfermedad incluye síntomas de ansiedad o pánico
intensos que son directamente causados por un problema de salud físico.
· El trastorno de
ansiedad generalizada se caracteriza por una ansiedad y una
preocupación persistentes y excesivas por actividades o eventos, incluso
asuntos comunes de rutina. La preocupación es desproporcionada con respecto a
la situación actual, es difícil de controlar y afecta la forma en que te
sientes físicamente. A menudo sucede junto con otros trastornos de ansiedad o
con la depresión.
· El trastorno de
pánico implica episodios repetidos de sensaciones repentinas de
ansiedad y miedo o terror intensos que alcanzan un nivel máximo en minutos
(ataques de pánico). Puedes tener sensaciones de una catástrofe inminente,
dificultad para respirar, dolor en el pecho o latidos rápidos, fuertes o como
aleteos (palpitaciones cardíacas). Estos ataques de pánico pueden provocar que
a la persona le preocupe que sucedan de nuevo o que evite situaciones en las
que han sucedido.
· El mutismo
selectivo es una incapacidad constante que tienen los niños para
hablar en ciertas situaciones, como en la escuela, incluso cuando pueden hablar
en otras situaciones, como en el hogar con miembros cercanos de la familia.
Esto puede afectar el desempeño en la escuela, el trabajo o en la sociedad.
· El trastorno de
ansiedad por separación es un trastorno de la niñez que se caracteriza
por una ansiedad que es excesiva para el nivel de desarrollo del niño y que se
relaciona con la separación de los padres u otras personas que cumplen una
función paternal.
· El trastorno de
ansiedad social (fobia social) implica altos niveles de ansiedad,
miedo o rechazo a situaciones sociales debido a sentimientos de vergüenza,
inseguridad y preocupación por ser juzgado o percibido de manera negativa por
otras personas.
· Las fobias
específicas se caracterizan por una notable ansiedad cuando la persona
se ve expuesta a un objeto o situación específicos, y un deseo por evitarlos.
En algunas personas, las fobias provocan ataques de pánico.
· El trastorno de
ansiedad inducido por sustancias se caracteriza por síntomas de
ansiedad o pánico intensos que son el resultado directo del uso indebido de
drogas, como tomar medicamentos, estar expuesto a una sustancia tóxica o tener
abstinencia a causa de las drogas.
· Otro trastorno de ansiedad
específico y no específico es un término para la ansiedad y las fobias que no cumplen
con los criterios exactos para algún otro trastorno de ansiedad pero que son lo
suficientemente relevantes para ser alarmantes y perturbadores.
Freud se refiere a esta
interacción entre ansiedad proveniente de causas internas y externas con
respecto a ciertos casos de ansiedad neurótica: "El peligro es conocido y
objetivo, pero la ansiedad ante él es demasiado grande, más grande de lo que
parecería adecuado... el análisis muestra que al peligro objetivo conocido se
le agrega un peligro instintivo desconocido". (Loc. cit.).
Prevención
No es posible prever con certeza qué causa que una persona presente un
trastorno de ansiedad, pero puedes tomar medidas para reducir el impacto de los
síntomas si te sientes ansioso:
· Pide ayuda enseguida. La ansiedad, como
muchos otros trastornos mentales, puede ser más difícil de tratar si te demoras.
· Mantente activo. Participa en
actividades que disfrutes y que te hagan sentir bien contigo mismo. Disfruta la
interacción social y tus afectos, que pueden aliviar tus preocupaciones.
· Evita el consumo de
alcohol o drogas. El consumo de alcohol y drogas puede provocar ansiedad o
empeorarla. Si eres adicto a cualquiera de estas sustancias, la idea de dejar
de consumir puede hacerte sentir ansioso. Si no puedes dejar de consumir por tu
cuenta, consulta con tu médico o busca un grupo de apoyo para que te ayuden.
Por
último, quiero recordar que:
La salud mental
es indispensable para tener bienestar y normalmente incluye: lo emocional, el
afecto y los sentimientos; cogniciones, percepción, pensamiento y razonamiento;
funcionamiento social, relación con los otros y la sociedad; y coherencia,
sentido de significado y propósito en la vida”.
Bibliografías de fuentes consultadas
Bermúdez, V. E.
(2018). Ansiedad, depresión, estrés y autoestima en la adolescencia. Relación,
implicaciones y consecuencias en la educación privada. Cuestiones
pedagógicas, 26, 37-52.
Carrizosa-Verdejo,
J. (2020). Propuesta de intervención para la disminución de la ansiedad en
adolescentes a través del mindfulness.
Delgado, E. C.,
De la Cera, D. X., Lara, M. F., & Arias, R. M. (2021). Generalidades sobre
el trastorno de ansiedad. Revista
Cúpula, 35(1), 23-36.
Martínez-Otero,
V., & Pérez, V. M. O. (1997). Los
adolescentes ante el estudio: causas y consecuencias del rendimiento académico (Vol.
213). Editorial Fundamentos.
Sanchez-Gomez,
M., Oliver, A., Adelantado-Renau, M., & Bresó Esteve, E. (2020).
Inteligencia emocional y ansiedad en adolescentes: una propuesta práctica en el
aula.
Sierra, J. C.,
Ortega, V., & Zubeidat, I. (2003). Ansiedad, angustia y estrés: tres
conceptos a diferenciar. Revista
mal-estar e subjetividade, 3(1), 10-59.
Comentarios
Publicar un comentario